Granillas formuladas para responder de forma controlada al proceso de lappato, generando contraste equilibrado entre zonas pulidas y satinadas.
Respuesta técnica al mecanizado superficial
Su formulación controla dureza, estructura interna y fusión superficial, garantizando que el efecto tras el lappato sea uniforme, estable y repetible en producción.
Respuesta controlada al abrasivo
Diseñadas para comportarse de forma predecible durante el mecanizado.
Contraste equilibrado
Generan diferencia visual entre zonas tratadas y no tratadas.
Estructura interna optimizada
Formulación ajustada para evitar irregularidades tras el pulido parcial.
Uniformidad en serie
Mantienen estabilidad del efecto en producción continua.
Control de brillo final
Permiten modular intensidad del acabado tras lappato.
Compatibilidad con esmalte base
Integración estable antes y después del proceso mecánico.
Ajuste granulométrico
Selección según nivel de contraste deseado.
Adaptación a línea
Ajuste técnico según maquinaria y parámetros del cliente.
Efecto sutil con transición suave entre zonas.
Mayor contraste visual y profundidad superficial.
Ideales para superficies donde el contraste es protagonista.
Desarrollo específico según abrasivos y parámetros de línea.
Está formulada para responder de forma controlada al mecanizado superficial parcial.
Mediante ajuste de formulación, dureza y granulometría aplicada.
Sí. Por eso ajustamos la granilla según abrasivos y parámetros de línea.
Ambas. La aplicación se adapta al sistema productivo del cliente.
Todo lo que necesitas saber sobre granillas para lapado
Superficies compactas y sin porosidad para un pulido perfecto.
Las granillas para lapado son formulaciones vítreas de alta densidad técnica desarrolladas específicamente para soportar los exigentes procesos mecánicos de pulido y desbaste tras la cocción. Su diseño químico garantiza una fusión extraordinariamente compacta, eliminando por completo las burbujas internas y la microporosidad. Esta característica es crítica en la producción cerámica, ya que cualquier gas atrapado durante el horneado se convertiría en un defecto visible (poro o 'pinhole') al mecanizar la superficie de la baldosa.
En la fabricación de porcelánicos de alto valor añadido, el uso de estas granillas permite obtener acabados semi-pulidos (lapados) o de espejo total con una profundidad óptica inigualable. En Kerafrit creamos soluciones que ofrecen el equilibrio perfecto entre dureza y maquinabilidad, optimizando el desgaste de las muelas abrasivas en la línea y garantizando un brillo espectacular, totalmente resistente al ataque químico y al manchado.