Control de fusión, estabilidad y compatibilidad en cocción
Fritas cerámicas formuladas para controlar la fusión, la estabilidad y el comportamiento del esmalte, adaptadas a las condiciones técnicas de cada proceso productivo.
La base técnica del sistema de esmaltado
Las fritas son un componente fundamental del esmalte, responsables de regular la fusión, la formación de la fase vítrea y el comportamiento del sistema durante la cocción. En Kerafrit desarrollamos fritas con composiciones ajustadas para aportar estabilidad térmica, compatibilidad química y control del acabado final.
Trabajamos con fritas adaptadas a distintos rangos de temperatura, tipos de pasta cerámica y curvas de cocción, ajustando coeficiente de expansión, viscosidad y reactividad. Este enfoque nos permite ofrecer soluciones técnicas fiables, pensadas para integrarse sin desviaciones en las condiciones reales de producción de cada cliente.
Regulan la temperatura y el comportamiento del esmalte durante la cocción.
Ajustadas a pasta, engobe y esmalte para un conjunto estable.
Comportamiento controlado en ciclos industriales exigentes y repetitivos.
Formulaciones ajustadas a proceso, tecnología y parámetros reales de producción.
Bicocción
Transparente/Opaca/Mate/Brillo
Porosa
Transparente/Opaca/Mate/Brillo
Gres
Transparente/Opaca/Mate/Brillo
Porcelanico
Transparente/Opaca/Mate/Brillo
Engobe
Transparente/Opaca/Mate/Brillo
Especiales
Transparente/Opaca/Mate/Brillo
Granulometría media (D50)
10 – 25 µm (según referencia y aplicación)
Distribución granulométrica (D90)
≤ 45 µm (molienda fina para aplicaciones húmedas)
Formato de suministro
Micronizada / Granulada (según proceso del cliente)
Coeficiente de expansión térmica (CTE 40–400 °C)
[5,0 – 11] ×10⁻⁶ K⁻¹ (ajustable a pasta y sistema)
Temperatura de reblandecimiento (Tr)
650 – 850 °C (dependiendo del tipo de frita)
Temperatura de transición vítrea (Tg)
500 – 650 °C
Rango de cocción recomendado
950 – 1250 °C (baja y alta temperatura)
Viscosidad del fundido
Media / Baja (según formulación y uso final)
Contenido en plomo (Pb)
Libre de plomo (Pb no añadido)
Resistencia química (ISO 10545-13)
GA / GLA / GHA (según sistema y acabado)
Compatibilidad con sistemas
Esmaltes, engobes, granillas y decoración digital
Estabilidad en producción
Alta reproducibilidad lote a lote
Sí. Ajustamos la composición de la frita para trabajar correctamente, según el proceso del cliente.
Nuestras fritas cerámicas se fabrican bajo un estricto control de calidad que garantiza estabilidad, homogeneidad y reproducibilidad entre lotes. Controlamos la composición y el comportamiento en fusión de cada producción, realizando ensayos de laboratorio y pruebas de aplicación para asegurar un rendimiento constante en los procesos industriales.
Una frita a medida se ajusta específicamente a la pasta y curva de cocción del cliente, mejorando compatibilidad y rendimiento.
Sí. Ajustamos la reactividad y fusión para adaptarnos a ciclos cortos sin comprometer estabilidad ni calidad final.
Todo lo que necesitas saber sobre fritas cerámicas
Material vítreo fundamental para el desarrollo de esmaltes estables.
Las fritas cerámicas son compuestos vítreos insolubles, obtenidos mediante la fusión a altas temperaturas y el posterior enfriamiento rápido de mezclas precisas de materias primas. En la industria cerámica, su uso es el pilar central para la formulación de esmaltes, engobes y granillas. Al pre-fundir los componentes inorgánicos, se eliminan las reacciones químicas inestables y la liberación de gases durante el horneado de la baldosa, garantizando un comportamiento térmico totalmente predecible y libre de defectos superficiales (como pinchazos o burbujas) en ciclos de producción rápidos.
En Kerafrit somos especialistas en la formulación y fabricación de fritas cerámicas, desarrollando una extensa gama de soluciones fundentes, opacas, transparentes y mates. Diseñamos nuestras fritas para que se adapten con exactitud a las curvas de cocción de cualquier tecnología, desde la monococción porosa hasta el porcelánico técnico. Su perfecta integración asegura una estabilidad reológica óptima en las líneas de esmaltado, permitiendo a las fábricas maximizar su rendimiento y obtener acabados de altísima calidad técnica.