La CMC permite controlar la reología, mejorar la estabilidad de las suspensiones y optimizar el comportamiento de esmaltes, engobes y sistemas decorativos en producción.
El aditivo que controla estabilidad y cohesión
La carboximetilcelulosa (CMC) es un aditivo orgánico fundamental en formulaciones cerámicas, utilizado como ligante y espesante para regular la reología, mejorar la suspensión de sólidos y aportar cohesión en crudo.
Su correcta selección permite estabilizar esmaltes, engobes y pastas decorativas, optimizando tanto la aplicación como el comportamiento durante el secado y la cocción.
CMC para esmaltes
Mejora la estabilidad, aplicación y comportamiento de esmaltes en línea.
CMC para engobes
Optimiza la reología y la cohesión, reduciendo defectos en secado y cocción.
CMC para serigrafía
Favorece la definición del dibujo y la regularidad del depósito.
CMC para sistemas digitales
Base preparada para favorecer el desarrollo del color en aplicaciones inkjet.
Permite ajustar viscosidad, fluidez y estabilidad de la suspensión.
Aporta resistencia y estabilidad a la capa aplicada antes de la cocción.
Reduce sedimentaciones y separaciones de fases en esmaltes y engobes.
CMC ajustado a composición, tecnología y parámetros reales de fábrica.
Sí. Ajustamos el tipo y proporción de CMC según esmalte, engobe o sistema decorativo, teniendo en cuenta las condiciones reales de cada fábrica.
Un engobe correctamente formulado mejora la uniformidad del fondo, favorece el desarrollo del color y reduce interferencias con las tintas digitales, asegurando una decoración más limpia y estable en producción.
Ayuda a mantener las partículas en suspensión, reduciendo sedimentaciones y separaciones de fase en reposo o en línea.
El uso de CMC mejora la estabilidad de las suspensiones, regula la reología y aporta cohesión en crudo, facilitando una aplicación más controlada y uniforme. Además, contribuye a reducir defectos durante el secado, mejora la repetibilidad del proceso y permite adaptar el comportamiento del sistema a las condiciones específicas de cada fábrica.
Todo lo que necesitas saber sobre la carboximetilcelulosa (CMC)
Ligante y espesante orgánico para control reológico total.
La carboximetilcelulosa (CMC) es un aditivo polimérico de vital importancia en la industria cerámica, utilizado fundamentalmente como ligante, espesante y estabilizador reológico. En la formulación de esmaltes, engobes y tintas acuosas, la CMC interactúa con las partículas sólidas para mantenerlas en suspensión uniforme, evitando la sedimentación y garantizando un flujo de aplicación constante. Su presencia otorga plasticidad a la capa húmeda y aumenta significativamente la resistencia mecánica del recubrimiento en la fase de crudo antes de la cocción.
Para el sector industrial, la selección del grado de viscosidad adecuado de la CMC determina la calidad superficial de la pieza, mitigando defectos relacionados con el secado rápido, como el cuarteo o la retracción de la capa de esmalte. Al regular la retención de agua y la cohesión interna, la CMC permite ajustar las suspensiones cerámicas a las demandas de las tecnologías de esmaltado por campana, vela o pulverización, asegurando un proceso estable y homogéneo en línea.